Haz realidad tu idea

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Así que tienes una idea para un negocio. Es algo único que crees que realmente llena un vacío en el mercado o resuelve un problema común. Pero sin una estrategia para poner en marcha esa idea, es poco probable que tu negocio despegue.
Poner a prueba tu idea de negocio es la base para construir tu empresa. Para poner a prueba tu idea con éxito, tendrás que identificar a tu público objetivo, los posibles problemas u obstáculos y tus necesidades financieras. Redactar un plan de negocio básico es la mejor manera de esbozar a fondo todos los aspectos de su empresa. Estas son algunas de las preguntas a las que debe responder su plan de negocio:
Investigar a tus competidores es clave para elaborar tu plan de negocio básico. No querrá perder ningún beneficio potencial a manos de un competidor que ni siquiera sabía que existía. La investigación de la competencia consiste en identificar a tus competidores, evaluar sus puntos fuertes y débiles, tanto como empresa como de sus productos y servicios, y ver cómo se comparan tus productos y servicios. También puede revelar cualquier tendencia de la industria que pueda haber pasado por alto.

10 consejos para convertir tus ideas en realidad

Alguna vez has tenido una idea genial para un producto o servicio y luego has pensado: «¿Y ahora qué?». Quizá tengas un gran concepto de negocio, pero no sabes por dónde empezar. Dar vida a una idea no es fácil. Requiere pasión, paciencia y, sobre todo, capacidad de ejecución. La clave es empezar, para poder pasar de la fase de idea a la creación de un negocio rentable. He aquí algunos pasos fundamentales para ayudarte a transformar esa ingeniosa idea de negocio en realidad.
Una de las primeras preguntas que debes hacerte es si tu idea de negocio resuelve un problema (para ti o para otra persona). Algunos de los negocios más exitosos se originan de esta manera. Por ejemplo, SPANX. La fundadora de SPANX, Sara Blakely, se estaba preparando para una fiesta cuando se dio cuenta de que no tenía la ropa interior adecuada para proporcionar un aspecto liso bajo sus pantalones blancos. Decidió coger unas tijeras y cortar los pies de sus medias de control. Y ¡bum! Su idea de negocio había nacido.
Otro ejemplo es el de Lindsay Cook, fundadora y directora general de FitOn, una aplicación que está redefiniendo el fitness digital. Mientras trabajaba como vicepresidenta, tuvo una epifanía: «Como madre trabajadora ocupada, me di cuenta de que llegar a mis clases de estudio favoritas se había vuelto aparentemente imposible. Cuando busqué en Internet entrenamientos más accesibles y prácticos, me decepcionó la calidad y la falta de motivación que existía. De ahí la inspiración detrás de FitOn».

convertir las ideas en acción

Tener grandes ideas es fácil. Lo difícil es llevar esas ideas a la práctica. Para convertir tus sueños sobre el próximo mejor servicio o producto en una realidad tangible y valiosa, tienes que dar los primeros pasos adecuados.
Animamos a todos los miembros del equipo a que aporten ideas que se debaten en nuestra reunión semanal. A la hora de decidir si seguir adelante o no, nos fijamos en el impacto potencial de la idea. ¿Ayuda a alcanzar el objetivo de la empresa y, si es así, en qué medida? Este enfoque deja muchas ideas en el tintero, pero garantiza que las que tienen mayor impacto no se dejen de lado.
Constantemente estamos barajando nuevas ideas, así que para determinar lo que queremos probar frente a lo que puede ser inviable, primero trazamos cada etapa del proceso y lo que realmente va a ser necesario de cada departamento: TI, servicio de atención al cliente, almacenes, compras (para obtener un coste real de implantación). Si se trata de un nuevo producto, utilizamos las redes sociales para ver si hay interés.

convertir las ideas en oportunidades

¿Cuántas veces has estado en una reunión y alguien te dice: «Es una gran idea, deberías tomar la iniciativa y hacerla realidad»? ¿Qué suele ocurrir? La mayoría de las veces, nada.    La mayoría de las grandes ideas permanecen latentes porque la gente no tiene el valor, los recursos, el tiempo y/o el dinero para pasar a la acción. Y para los que pasan a la acción, la mayoría no están preparados y, por lo tanto, se encuentran gastando su valioso tiempo y dinero en un sueño que simplemente se pierde.
Convertir una idea en una realidad (independientemente de la inversión necesaria de tiempo y dinero) nunca es una tarea fácil. De hecho, es extremadamente difícil. Tanto si eres un empresario como un ejecutivo de empresa, «dar vida a las ideas» es muy parecido a dar a luz a un hijo. Hay que asumir la responsabilidad, independientemente de las circunstancias. Nadie entenderá nunca tu idea o la dinámica asociada a ella como tú. En este sentido, estás solo y el viaje requerirá que aprendas sobre ti mismo, más que cualquier otra cosa en tu carrera.