El envenenamiento, las trampas y la autodefensa ante los animales

Partido Vegano - El envenenamiento, las trampas y la autodefensa ante los animales
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Partido Vegano - El envenenamiento, las trampas y la autodefensa ante los animales - PlagasNo tenemos legitimidad para atentar contra la vida de otros animales simplemente porque nos molesten o los consideremos plagas. En esta entrada hablamos sobre el envenenamiento de animales causado por el ser humano, la colocación de trampas y sobre cuándo es legítima la autodefensa.

Envenenamos animales por antropocentrismo

Todos los animales merecen respeto porque poseen intereses propios que son tan importantes para ellos como para nosotros los nuestros. Hoy, en el Partido Vegano deseamos denunciar el especismo presente cuando se produce el envenenamiento y asesinato de animales por la única razón de que «estorban» al ser humano. Para ello, queremos enjuiciar las acciones de la sociedad general, de los animalistas y del Gobierno respecto a la aplicación de venenos y trampas para asesinar animales.

La sociedad general asume, por defecto, la creencia de que está bien matar a un animal si éste nos molesta de alguna forma. Esta creencia responde a la ideología del bienestarismo, es decir, a la percepción de que una acción es moralmente correcta o incorrecta según si el sujeto considera que el beneficio obtenido para sí será superior al sufrimiento causado en terceros. De esta manera, si alguien se topa con una rata en su jardín, puede optar por aplicar trampas para ratones o algún veneno al estimar que el valor de la rata —su vida— es inferior al interés propio en no tenerla cerca.

Cabe aclarar que la autodefensa es ética. Esto significa que tenemos legitimidad para defendernos e incluso para llegar a matar a un animal que atenta o atentará potencialmente contra nuestra vida. Sin embargo, la autodefensa no justifica el envenenamiento asesinato sistemático de animales en situaciones que pudieran resolverse mediante otros cauces más éticos, por ejemplo, mediante el uso de repelentes o métodos de captura que no impliquen la muerte del animal.

Si entendemos que no es justo asesinar por una fobia o un leve conflicto de intereses, debemos también señalar que muchos animalistas incurren en un especismo flagrante cuando denuncian prácticas horrendas como los envenenamientos a perros y gatos, así como la colocación de comidas con clavos y otros elementos o sustancias dañinas, al mismo tiempo que ven bien o participan en la aplicación de trampas y venenos para otros animales que no son perros o gatos.

Por su parte, el Gobierno, como fiel reflejo de la mentalidad colectiva, no dude en usar nuestros impuestos para financiar el envenenamiento y exterminio sistemático de animales considerados «plaga». En la práctica, cualquier animal puede recibir dicha categoría si perjudica a alguna actividad humana. ¿Que hay lobos cerca de una ganadería? ¡Plaga! ¿Que hay cabras en mitad de un pueblo? ¡Plaga! ¿que hay gatos o palomas que incordian a los turistas? ¡Plaga! Y así con todo.

Por todo ello, el Partido Vegano reivindica el derecho de todos los animales a que velemos y salvaguardemos sus vidas, libertad e integridad en la medida de lo posible. No hay nada ético ni justificable en la aplicación de venenos, trampas y otros métodos desproporcionados que tienen el único fin de liquidar a los animales cual si fuesen simples objetos. Desterremos nuestro antropocentrismo.

¡Ayúdanos a romper cadenas!


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